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Análisis

Análisis de Onimusha: Way of the SwordMusashi y el mejor parry de Capcom

Veinte años después, Onimusha vuelve con Miyamoto Musashi, un guantelete oni y un Kioto infestado de Genma. La crítica se rinde a su combate, aunque le sobra relleno.

7 min
Miyamoto Musashi, con el guantelete Oni, extiende la mano en un paisaje nublado en Onimusha: Way of the Sword PS5 · Xbox · PC · Switch 2
Imagen: © Capcom. Captura oficial del juego (Steam)
En este artículo (7 apartados)

Nota sobre este análisis: la valoración es orientativa y se apoya en la recepción crítica (Metacritic 85 en PS5, 83 en PC y Xbox Series y 90 en Switch 2; OpenCritic 86 de media, con un 94 % de recomendación). Aún no le hemos puesto nuestra nota propia; llegará cuando cerremos puntuaciones, como explicamos en cómo puntuamos.

Onimusha vuelve tras dos décadas de silencio

Capcom vive un 2026 de esos que se recuerdan. Tras Resident Evil Requiem y con Monster Hunter Wilds todavía muy vivo, la compañía ha recuperado una saga que llevaba unos 20 años sin entrega nueva. Onimusha: Way of the Sword salió el 4 de septiembre de 2026 en PS5, Xbox Series X|S, PC y Switch 2, después de que Capcom adelantara su fecha original.

La recepción ha acompañado: 85 en Metacritic en PS5, 86 de media en OpenCritic con un 94 % de críticos que lo recomiendan, y más de un millón de copias vendidas el día de lanzamiento, según los datos recogidos en Wikipedia. Lo dirige Satoru Nihei y funciona sobre el RE Engine.

Musashi contra los Genma (sin destripes)

El protagonista es Miyamoto Musashi, el legendario espadachín, aquí con un rostro inspirado en el actor Toshirō Mifune, toda una declaración de intenciones para cualquiera que haya visto cine de samuráis. La historia nos lleva a un Kioto de principios del periodo Edo devorado por un miasma, donde los Genma, criaturas demoníacas, campan a sus anchas.

Musashi muere a manos de esas criaturas y vuelve a la vida ligado a un Guantelete Oni con voluntad propia. Su misión es impedir que las fuerzas demoníacas crucen la puerta del infierno. No hace falta haber jugado a los Onimusha anteriores: es un reinicio con apenas conexiones con la saga clásica, pensado para quien llega de nuevas.

La crítica coincide en que el corazón emocional de la historia es el propio Musashi, un espadachín errante fanfarrón y a ratos enfurruñado que evoluciona de héroe a regañadientes a algo más. Rivales como Sasaki Ganryū reciben un trato igual de cuidado en animación e interpretación.

La espada como protagonista

Si hay un consenso absoluto es este: el combate es sobresaliente. Es acción en tercera persona deliberada y basada en la habilidad, construida alrededor del parry. Encadenar bloqueos perfectos potencia temporalmente la espada, y los parries prolongados permiten incluso desplazar al enemigo y manejar el ritmo del duelo.

La joya de la corona es el Issen, el contraataque de última décima de segundo que la saga lleva en su ADN. VGC lo define como lo mejor del juego y medios como Creative Bloq destacan cómo, con práctica, acaba siendo una segunda naturaleza. Se suma el Break Issen, que agota la estamina del rival y permite rematarlo con desmembramientos (la sangre y las mutilaciones pueden desactivarse en los ajustes).

El Guantelete Oni absorbe tres tipos de almas: amarillas para recuperar salud, rojas para mejoras y azules para las armas especiales. La Visión Oni revela la posición de los enemigos. Es un sistema que recuerda en su exigencia a Nioh 3, pero con un tono más de cine de acción que de soulslike puro.

Un Kioto bello y monstruoso

El otro gran aplauso se lo lleva el apartado artístico. La crítica elogia la recreación de Kioto y, sobre todo, la corrupción del Malice, un tejido hecho de rostros, cuerpos y miembros deformados que convierte templos y calles en algo tan bello como repugnante. El RE Engine aporta un nivel de detalle muy tangible, y el diseño de enemigos es variado y sangriento.

Los jefes son la otra cumbre: duelos con muchísima personalidad, coreografías elegantes y una teatralidad que algunos medios describen como “puro camp de anime”. Si te gustó el Japón feudal de Ghost of Yōtei, aquí encontrarás su versión pesadillesca y sobrenatural.

Lo que más le reprocha la prensa

El problema no está en la espada, sino en lo que la rodea. Varias reseñas coinciden en que las misiones están infladas artificialmente con encuentros repetidos, y que algunos jefes importantes vuelven sin patrones nuevos. La aparición reiterada de minijefes es otra queja frecuente.

El contenido secundario también sale mal parado: ayudar a vecinos, buscar tesoros o encontrar perritos perdidos son tareas sin reto ni gancho, y quien esperaba los puzles ambientales de los Onimusha clásicos se queda con las ganas. VGC, la reseña más dura que hemos visto (3/5), cree que el juego “aprendió las lecciones equivocadas de los mundos abiertos” y que una estructura lineal de misión en misión le habría sentado mejor. Por último, hay quien señala un pico de dificultad algo artificial en la segunda mitad.

Aun así, el tono general es entusiasta: IGN le puso un 10/10 y Forbes un 9/10.

Versiones, duración y precio

La estructura es mayormente lineal, con zonas abiertas y misiones secundarias. La historia principal dura unas 20 horas, una partida normal ronda las 25, y completarlo todo supera las 60, porque muchos extras exigen superar el juego en la dificultad Carnage, que se desbloquea tras la primera vuelta. Son 23 capítulos principales.

Llega con textos y voces en español, además de doblaje en japonés e inglés, entre otros idiomas. Es para un jugador y tiene PEGI 18 por violencia, lenguaje y compras dentro del juego. Hay ediciones Standard, Deluxe y Premium Deluxe, y una demo gratuita en todas las plataformas que permite probar el combate antes de decidir. Por nota, la versión mejor valorada es la de Switch 2 (90 en Metacritic), por delante de PS5 (85).

Conclusiones

Way of the Sword es el regreso que Onimusha merecía en lo esencial: cada duelo contra un Genma tiene peso, el Issen es adictivo y Musashi se gana su sitio entre los mejores protagonistas de Capcom. Le falta tijera: con menos minijefes repetidos y menos recados, estaríamos hablando de un clásico instantáneo.

  • Cómpralo sin dudar si: disfrutas aprendiendo los tiempos de un sistema de parry exigente y te pierde la estética del cine de samuráis.
  • Piénsatelo si: te desesperan los combates reciclados o buscas puzles y exploración como en los Onimusha de PS2.

Consulta su ficha en el catálogo, y si te quedas con ganas de duelos exigentes, tienes más en nuestra selección de soulslike.


Fuentes: Inven Global (Metacritic y OpenCritic) · Onimusha: Way of the Sword (Wikipedia) · PlayStation (PEGI e idiomas) · VGC (duración)

En imágenes

Absorber almas sigue siendo el centro del combate © Capcom. Capturas oficiales del juego (Steam)
El Kioto demoníaco, uno de los escenarios más bellos de Capcom © Capcom. Capturas oficiales del juego (Steam)

Ficha técnica

Desarrollador
Capcom
Distribuidor
Capcom
Lanzamiento
4 de septiembre de 2026
Plataformas
PS5, Xbox Series X|S, PC, Switch 2
PEGI
18
Jugadores
1
Textos
Español
Voces
Español, inglés, japonés y otros
Duración
20 h la historia · 25 h de media · 60+ h al completo
Precio en GAME
Consultar precio actual en GAME
8,5Muy bueno

Veredicto

El regreso de Onimusha tiene uno de los mejores sistemas de espada del género, con jefes memorables y un Kioto precioso y grotesco; lo lastran las misiones infladas y los combates repetidos. Nota orientativa por crítica; nuestra nota propia, en cuanto cerremos puntuaciones.

A favor

  • Combate de parry e Issen pulidísimo, que premia la maestría
  • Jefes con mucha personalidad y una puesta en escena de cine de samuráis
  • Un Kioto del periodo Edo bellísimo y deliciosamente grotesco
  • Musashi, un protagonista con carisma y arco propio

En contra

  • Misiones alargadas con encuentros y minijefes repetidos
  • Contenido secundario plano y de puro trámite
  • Picos de dificultad algo artificiales en el tramo final