Análisis de HadesEl roguelike que enamoró a todo el mundo
Morir nunca había sido tan buena noticia: cada fuga fallida de Zagreus hace avanzar la historia. Por qué el roguelike de Supergiant sigue siendo la mejor puerta de entrada al género.
PS5 · Xbox · Switch 2 · PC En este artículo (9 apartados)
Nota sobre este análisis: la valoración es orientativa y se apoya en la aclamación crítica (Metacritic 93). Aún no le hemos puesto nuestra nota propia; llegará cuando cerremos puntuaciones, como explicamos en cómo puntuamos.
El roguelike que rompió la barrera
Durante años, el roguelike fue un género de nicho: divertido, sí, pero árido y repetitivo para el gran público. Entonces llegó Hades, de Supergiant Games (los de Bastion y Transistor), y lo cambió todo. Su golpe de genio fue integrar la narrativa en el propio bucle roguelike, convirtiendo la repetición —el gran problema del género— en su mayor virtud. El resultado es uno de los mejores juegos de su generación y un fenómeno de crítica y público.
Zagreus contra su padre (sin spoilers)
Encarnas a Zagreus, el príncipe del Inframundo, empeñado en escapar de los dominios de su padre, Hades, para llegar a la superficie. Cada intento de fuga es una partida; cada muerte, un regreso a casa. La mitología griega cobra vida con un carisma enorme: los dioses del Olimpo (Zeus, Atenea, Afrodita…) te echan una mano, y los personajes del Inframundo tienen personalidad, historia y evolución. Es un elenco memorable, escrito con ingenio y cariño.
La genialidad: narrativa en el bucle
Aquí está lo que hace único a Hades. En un roguelike normal, morir y volver a empezar es una frustración necesaria. En Hades, cada muerte hace avanzar la historia: al volver a casa, hay nuevos diálogos, relaciones que evolucionan, tramas que se desarrollan. Fracasar no es un castigo, es progresar narrativamente. Esa idea, tan simple como brillante, resuelve el mayor problema del género y te engancha tanto por la historia como por la jugabilidad. Quieres “una partida más” para ver qué pasa, no solo para mejorar.
Combate: rápido, variado y adictivo
El combate es excelente: rápido, fluido y muy satisfactorio. Eliges entre seis armas infernales (espada, lanza, arco, escudo, puños y un cañón), cada una con su estilo, y en cada partida combinas las bendiciones de los dioses (que modifican y potencian tus ataques) para construir builds distintas cada vez. Esa aleatoriedad controlada hace que ninguna partida se sienta igual, con sinergias potentísimas que descubrir. Y para quien se atasque, el Modo Dios aumenta la resistencia poco a poco con cada muerte sin cerrar ninguna puerta.
El Espejo de la Noche
Otra clave: siempre progresas, aunque mueras. Con los recursos que consigues desbloqueas mejoras permanentes (el Espejo de la Noche), nuevas armas, aspectos, y opciones que te hacen más fuerte partida a partida. Esa sensación de avance constante —incluso en la derrota— es lo que convierte el bucle en adictivo en lugar de frustrante. La curva de “cada vez llego más lejos” está perfectamente medida.
Fugas de media hora
Cada intento de fuga dura lo justo para encadenar “una más” sin darte cuenta, y el verdadero final pide bastantes más partidas de las que parece tras ver los primeros créditos. La repetición es inherente al género: si el bucle no te engancha en las primeras horas, difícilmente lo hará después.
Darren Korb y un arte de matrícula
Supergiant es sinónimo de estilo, y Hades es su obra más redonda: una dirección artística preciosa (personajes con diseños espectaculares), una interfaz elegante y una banda sonora de Darren Korb sencillamente sublime, que mezcla rock y folk con una fuerza que se te queda grabada. Funciona de maravilla en todas las plataformas, incluida la portátil, donde luce especialmente.
De 20 horas a cientos
Ver los primeros créditos lleva unas 20-30 horas, pero la historia completa, todas las armas y el postgame van mucho más allá. A 22,99 € en GAME, pocas compras del catálogo rinden tanto por euro.
Conclusiones
Hades demostró que un roguelike podía contar una gran historia sin renunciar a un combate de primera. Seis años después, nos sigue pareciendo uno de los imprescindibles de su generación y el juego que recomendaríamos a cualquiera que quiera entender el género antes de saltar a Hades II.
- Cómpralo sin dudar si: te apetece un juego de acción para sesiones cortas en el que cada derrota tenga recompensa, y te atraen los dioses griegos con carácter.
- Piénsatelo si: te frustra recorrer las mismas cámaras del Tártaro una y otra vez o prefieres una aventura con principio y final claros.
Consulta su ficha en el catálogo, y tienes más joyas en la comparativa de roguelike.
Fuentes: Hades (Metacritic) · Gematsu (versiones de PlayStation y Xbox).
En imágenes
Ficha técnica
- Desarrollador
- Supergiant Games
- Distribuidor
- Supergiant Games
- Lanzamiento
- 17 de septiembre de 2020 (PC y Switch) · PlayStation y Xbox: 13 de agosto de 2021
- Plataformas
- PS5, Xbox Series X|S, Switch 2, PC (y generación anterior)
- PEGI
- 12
- Jugadores
- 1
- Textos
- Español
- Voces
- Inglés
- Duración
- 20-40+ horas
- Precio en GAME
- 22,99 € (nuevo)
Veredicto
Un roguelike sobresaliente que integra narrativa y jugabilidad como nadie: adictivo, precioso y con un combate excelente. Nota orientativa por crítica; nuestra nota propia, en cuanto cerremos puntuaciones.
A favor
- Combate rápido, variado y adictivo
- La narrativa integrada en el bucle, una genialidad
- Dirección artística y banda sonora sobresalientes
- Accesible para novatos y profundo para expertos
En contra
- Su bucle roguelike, por definición, es repetitivo
- Cuesta 'terminarlo' de verdad (pide muchas partidas)