Análisis de The Last of Us Part INuestro juego favorito, reconstruido ladrillo a ladrillo
Joel, Ellie, chasqueadores y la guitarra de Santaolalla, rehechos desde cero con la tecnología de Part II. Es uno de nuestros juegos favoritos y te contamos a quién le compensa el remake.
PS5 · PC En este artículo (11 apartados)
Este es un análisis de autor. The Last of Us —tanto la primera parte como la segunda— son de nuestros juegos favoritos de la historia, de los que disfrutamos cada vez que los rejugamos, en cualquiera de sus versiones. Nuestra nota se va por encima del 9 sin dudarlo. Como referencia y por transparencia, la crítica lo sitúa en un Metacritic de 89 en PS5; nuestra valoración es más alta porque hablamos de lo que este juego significa para nosotros. Puedes ver cómo puntuamos en cómo puntuamos.
Reconstruir un clásico, ladrillo a ladrillo
Rehacer un juego de 2013 que ya se veía y se jugaba de maravilla es una decisión que levanta ceja. Y aun así, The Last of Us Part I nos parece una compra que se justifica sola en cuanto lo pones en marcha. No es una remasterización con lavado de cara: es una reconstrucción desde cero sobre la tecnología de Part II, rehaciendo modelos, animaciones, iluminación e IA, pensada para PS5 y luego llevada a PC. La pregunta nunca fue si es bueno, sino a quién le compensa volver a vivirlo.
Veinte años después del fin del mundo (sin spoilers)
Veinte años después de que un hongo cordyceps mutado arrasara la civilización, Joel, un contrabandista endurecido por la pérdida, recibe el encargo de escoltar a Ellie, una chica de catorce años, a través de unos Estados Unidos en ruinas. Lo que empieza como un trabajo se convierte en el motor de una de las relaciones más complejas y mejor escritas del medio.
Lo que eleva a The Last of Us por encima de casi todo lo demás no es el “qué”, sino el “cómo”. Es una historia sobre el amor, el duelo y hasta dónde estamos dispuestos a llegar por alguien, contada con una madurez y una contención que en 2013 marcaron un antes y un después y que hoy siguen sin apenas rival. No se apoya en giros baratos: se apoya en miradas, silencios y decisiones que entiendes aunque no compartas. La química entre Joel y Ellie se construye a fuego lento, con pequeños gestos —una broma mala, un momento de ternura, una discusión— hasta que, sin darte cuenta, te importan de verdad. Sabemos lo que va a pasar y sigue removiéndonos. No hace falta saber nada previo: este es el mejor sitio por el que empezar.
Sobrevivir cuando cada bala cuenta
En lo jugable es un survival de acción y sigilo de corte pausado y tenso. Te mueves por escenarios semiabiertos evitando o eliminando a dos amenazas muy distintas, y esa dualidad es clave. La economía de recursos es el corazón de todo: casi nunca tienes balas suficientes, así que fabricas cócteles molotov, botiquines, bombas de clavos y mejoras con la chatarra que rebañas del entorno, y siempre en tiempo real, sin pausas que te salven. Cada enfrentamiento se convierte en un pequeño puzle de sigilo, distracción (esa botella o ladrillo para desviar la atención) y decisiones a la desesperada cuando el plan se tuerce.
El remake rehace la IA de enemigos y aliados y multiplica la fidelidad de las animaciones, así que el combate se siente más reactivo, físico y brutal que en el original: los enemigos reaccionan a los impactos parte por parte, se cubren mejor, se comunican y te obligan a improvisar. El esqueleto de diseño sigue siendo el de hace una década —eso hay que decirlo—, pero la capa de presentación y respuesta lo pone completamente al día.
Chasqueadores en la oscuridad
Merece párrafo propio el terror. Frente a los humanos —más listos, que te flanquean y te suplican cuando los acorralas— están los infectados, y entre ellos los chasqueadores: ciegos, guiados por el sonido, letales de un solo golpe. Las secciones a oscuras, conteniendo la respiración, escuchando sus chasquidos para ubicarlos, siguen siendo de lo más tenso que ofrece el medio. No es un juego de terror, pero tiene momentos que lo rozan, y la nueva iluminación y el nuevo sonido los hacen más efectivos que nunca.
Mejoras a cuentagotas
La progresión es deliberadamente contenida, y nos parece un acierto. Recoges suplementos para subir estadísticas de Joel (salud, “oído” para ubicar enemigos, velocidad de crafteo, estabilidad al apuntar) en un árbol modesto, y piezas y herramientas para mejorar armas en bancos de trabajo. No hay inflación de sistemas ni menús interminables: todo está al servicio de que te sientas siempre un poco por debajo de lo que la situación exige. Avanzar aquí no es convertirte en un dios, es sobrevivir un tramo más con lo puesto.
Verano, otoño, invierno, primavera
El ritmo es de manual del cine, y por eso envejece tan bien: alterna exploración tranquila y diálogo entre personajes —los mejores momentos, muchas veces— con picos de tensión y violencia muy medidos. Avanzamos de forma lineal por capítulos que siguen las estaciones del año y lugares muy distintos (una ciudad en cuarentena, unos suburbios tomados por la naturaleza, un invierno nevado), con la exploración justa para respirar, cotillear el entorno y recoger material. No hay relleno de mundo abierto ni checklists: cada zona existe por lo que aporta a la historia y al vínculo entre los protagonistas. Esa contención, en una época de juegos hinchados, es oro.
La cámara y la guitarra de Santaolalla
Aquí es donde el remake enseña de verdad el músculo. La dirección artística, la iluminación, los materiales y la captura facial dan un salto enorme: los rostros por fin transmiten los matices de una interpretación que ya era excelente, y ahora una mirada o un temblor en el labio cuentan tanto como una línea de diálogo. Ambientes como el campus universitario abandonado o los bosques nevados del invierno alcanzan un nivel casi fotográfico, y el detalle ambiental —libros, notas, fotos, restos de vidas interrumpidas— construye un mundo creíble sin explicarlo.
La banda sonora de Gustavo Santaolalla, con su guitarra desnuda y melancólica, sigue siendo una de las señas de identidad del juego y golpea igual de fuerte: bastan cuatro notas para ponerte en tensión o romperte.
Quince horas, Left Behind y el modo Realista
La campaña dura en torno a 15-18 horas, más lo que quieras rascar en coleccionables (cómics, notas, cartas, colgantes) que enriquecen el trasfondo. Incluye además Left Behind, el excelente DLC precuela centrado en Ellie que aporta contexto y algunos de los momentos más bonitos del conjunto, y un buen puñado de opciones de accesibilidad y modos de dificultad (incluido el brutal Realista) que invitan a rejugarlo. No es un juego largo, pero se queda contigo mucho después de los créditos.
PS5 impecable, PC tras los parches
En PS5 rinde de forma impecable, con modo calidad (4K/30) y rendimiento (60 fps) sólidos, tiempos de carga casi inexistentes y un uso del DualSense discreto pero acertado. La versión de PC llegó con un lanzamiento accidentado que se fue corrigiendo a base de parches hasta quedar en buen estado, con opciones gráficas amplias y tecnologías de reescalado.
Nuestro veredicto
Vamos a mojarnos, porque este juego lo merece: es uno de nuestros favoritos de siempre, junto con su segunda parte. Lo hemos jugado en varias versiones y lo disfrutamos cada vez igual o más: para nosotros, esa es la mejor medida de una obra. La reconstrucción no cambia lo que ya era una historia insuperable; lo que hace es quitar cualquier barrera técnica entre tú y esa historia, para que las interpretaciones y la puesta en escena golpeen con toda su fuerza. Por eso nuestra nota se va por encima del 9 sin que nos tiemble el pulso. El único “pero” honesto es de cartera, no de calidad.
Conclusiones
The Last of Us Part I es la mejor versión posible de una historia que ya era historia del medio. El debate no es la calidad, es a quién le compensa pagarla.
- Cómpralo sin dudar si: nunca jugaste al original, llegaste por la serie de HBO y quieres saber qué se quedó fuera, o vas a jugar después Part II y quieres las dos con el mismo acabado.
- Piénsatelo si: rejugaste la remasterización de PS4 hace poco y lo que buscas es contenido nuevo: la historia, los niveles y Left Behind son los mismos.
Sigue con nuestro otro favorito en el análisis de The Last of Us Part II. Consulta su ficha en el catálogo.
Fuentes: The Last of Us Part I (Metacritic) · The Last of Us Part I (Wikipedia).
En imágenes
Ficha técnica
- Desarrollador
- Naughty Dog
- Distribuidor
- Sony Interactive Entertainment
- Lanzamiento
- 2 de septiembre de 2022 (PS5) · 28 de marzo de 2023 (PC)
- Plataformas
- PS5, PC (jugado en PS5)
- PEGI
- 18
- Jugadores
- 1
- Textos
- Español
- Voces
- Español
- Duración
- 15-18 h la campaña + DLC Left Behind
- Precio en GAME
- 39,99 € (nuevo)
Veredicto
Para nosotros, una de las mejores experiencias narrativas del videojuego, ahora con una reconstrucción técnica impecable. Un imprescindible que disfrutamos en cada revisión.
A favor
- Una de las mejores narrativas del medio, intacta y mejor contada que nunca
- Reconstrucción visual, facial y de animación espectacular
- Accesibilidad e IA reescritas: el combate se siente más vivo
- El mejor punto de entrada a la saga, y el definitivo
En contra
- Precio de salida alto para un juego que ya tenía remasterización en PS4
- El esqueleto jugable sigue siendo, en esencia, el de 2013