Análisis de Kingdom Come: Deliverance IIEl RPG histórico que se comió 2025
Del Paraíso de Bohemia a las calles de Kutná Hora: Warhorse amplía el mapa, pule el combate y mantiene el realismo áspero que hizo de culto al original. Así es la Bohemia de 1403.
PS5 · Xbox · PC En este artículo (10 apartados)
Este es un análisis de autor. Lo hemos jugado y terminado, y la nota es nuestra: le damos un 9,4, por encima de la valoración general de la crítica (Metacritic 88 en PS5 y Xbox Series X, 89 en PC). El análisis recoge también lo que más ha destacado la prensa. Puedes ver cómo puntuamos en cómo puntuamos.
La secuela que nadie esperaba tan grande
El primer Kingdom Come: Deliverance (2018) fue un milagro incómodo: un RPG histórico sin dragones ni magia, tosco y exigente, que enamoró a un público fiel a base de realismo y ambición. Con Kingdom Come: Deliverance II, Warhorse Studios dobla la apuesta: coge todo lo que funcionaba, lima lo que chirriaba y entrega un mundo más grande, más pulido y más accesible, sin traicionar su alma áspera. Vendió dos millones de copias en sus dos primeras semanas.
Bohemia, 1403 (sin spoilers)
Retomamos la historia de Henry, el hijo de herrero convertido en algo más, en la convulsa Bohemia de 1403, un escenario histórico real recreado con obsesión por el detalle. Sin criaturas fantásticas ni poderes: aquí el conflicto es humano, político y religioso, y la trama te lleva de la miseria del campesino a las intrigas de la nobleza. La escritura es de las mejores del género, con personajes con matices (el noble Hans Capon vuelve a ser el contrapunto perfecto de Henry) y un guion que se toma en serio su época.
Del Paraíso de Bohemia a Kutná Hora
El mundo abierto se divide en dos grandes regiones: el Paraíso de Bohemia, en torno al castillo de Trosky, y la ciudad de Kutná Hora (Kuttenberg) con sus alrededores, llenas de aldeas, bosques, castillos y caminos, pobladas por NPC con rutinas creíbles: duermen, trabajan, comen y reaccionan a lo que haces. El realismo lo impregna todo: tienes que comer, dormir, mantener el equipo, lavarte la sangre si no quieres que desconfíen de ti. Esa simulación convierte cada viaje en una pequeña aventura.
Fintas, ballestas y aprender haciendo
El combate cuerpo a cuerpo sigue siendo el corazón exigente del juego —basado en direcciones, fintas y resistencia— pero está notablemente refinado: es más legible, más justo y menos frustrante que el del original, sobre todo en los combates contra varios enemigos, el gran talón de Aquiles de la primera parte. La progresión es de las más satisfactorias del género: no subes de nivel matando, sino haciendo. Peleas para mejorar tu esgrima, hablas para mejorar tu labia, robas para mejorar tu sigilo. Todo se aprende usándolo, y esa curva engancha muchísimo.
Sistemas: alquimia, oficios y reputación
La profundidad de sistemas es apabullante. Puedes forjar armas con un minijuego de herrería, preparar pociones siguiendo recetas paso a paso, cazar, jugar a los dados, y tu reputación cambia según cómo te comportes en cada pueblo. El juego premia el rol: puedes resolver muchas situaciones hablando, sobornando, colándote de noche o entrando a mandobles.
Secundarias con giro y un arranque lento
El ritmo es pausado y deliberado. Mientras avanza la trama principal, el mundo nos tienta con secundarias que a menudo son pequeñas joyas de diseño (investigaciones, dilemas morales, giros inesperados). Pide paciencia y lectura, y su mayor fricción sigue ahí: el arranque es lento y algún sistema realista, como la gestión del guardado o del equipo, puede resultar tedioso.
Piedra, barro y música de época
Visualmente cumple con nota: la recreación histórica de la arquitectura, la vestimenta y los paisajes bohemios es soberbia, y la iluminación natural regala estampas preciosas. No es el RPG más puntero en lo gráfico, pero el sonido, la música de época y el bullicio de los mercados de Kutná Hora hacen mucho por la inmersión.
Más de 60 horas y expansiones de pago
La campaña principal se va con facilidad a las 60 horas, y completarlo todo supera holgadamente las 100. Warhorse ha mantenido además un soporte post-lanzamiento generoso: actualizaciones gratuitas (barbero, modo Hardcore, carreras de caballos) y expansiones de pago como Brushes with Death y Legacy of the Forge.
Versiones
Disponible en PS5, Xbox Series y PC, con textos en español y voces en inglés. Rinde de forma sólida en consola y escala muy bien en PC, y el lanzamiento fue notablemente más estable que el del primer juego.
Conclusiones
Warhorse ha corregido lo que echaba para atrás del primero —el combate contra grupos, los bugs, la curva inicial más cruel— sin quitarle lo que lo hacía especial: la sensación de ser un don nadie que se abre paso en una Bohemia que no le debe nada. Como RPG histórico, a día de hoy no tiene rival.
- Cómpralo sin dudar si: disfrutaste del primero (o lo dejaste por tosco), te interesa la Europa medieval sin dragones ni magia, o te gustan los RPG donde se resuelve casi todo hablando, sobornando o colándose de noche.
- Piénsatelo si: buscas el combate ágil de un action RPG, necesitas marcadores que te guíen en cada paso o no aguantas que haya que comer, dormir y reparar el equipo.
Consulta su ficha en el catálogo.
Fuentes: Kingdom Come: Deliverance II (Metacritic) · Kingdom Come: Deliverance II (Wikipedia).
En imágenes
Ficha técnica
- Desarrollador
- Warhorse Studios
- Distribuidor
- Deep Silver (Plaion)
- Lanzamiento
- 4 de febrero de 2025
- Plataformas
- PS5, Xbox Series X|S, PC
- PEGI
- 18
- Jugadores
- 1
- Textos
- Español
- Voces
- Inglés
- Duración
- 60-100+ horas
- Precio en GAME
- 44,99 € (nuevo)
Veredicto
Un RPG histórico enorme y con carácter, que refina todo lo que chirriaba en el original.
A favor
- Ambientación histórica inmersiva y creíble como ninguna
- Mundo abierto vivo, con misiones de gran escritura
- Combate y progresión más accesibles que en la primera parte
- Soporte post-lanzamiento generoso con varias expansiones
En contra
- Sigue siendo exigente y poco amable con el jugador con prisa
- Algún sistema realista puede resultar tedioso